Endurecer el código penal y la vida carcelaria

 Estamos viviendo situaciones vergonzantes en nuestro país. No es la primera vez que vemos en TV programas en los que se graban delitos cometidos en las calles por carteristas, que reinciden una y otra vez, son detenidos y las pocas horas soltados, y así que salen vuelven a delinquir. Y otras situaciones en las que los policías coleguean con estos delincuentes conocidos e incluso uno se pavonea de que si va 15 días a la cárcel estupendo porque le dan de comer bien y está como en un hotel.
Esto tiene que terminar. Hay que endurecer las penas para delitos menores reincidentes y endurecer la vida en las cárceles. Las cárceles no tienen que ser hoteles ni centros de reinserción. Alguien que quiere reinsertarse no es reincidente. Una única oportunidad de reinserción, que si no se aprovecha, implica que no tendrá esa oportunidad más.
Hay que endurecer las condiciones de las cárceles; hacer que trabajen para la sociedad contra la que atentan, tan duramente o más de lo que lo hacen los propios ciudadanos de bien que no delinquen.
Ni un solo privilegio: ni piscinas, ni gimnasios, ni pistas deportivas. Una cárcel no es un centro de recreo o un spa, o un sitio para ponerse en forma. Una cárcel tiene que ser algo indeseable para que el que vaya allí no quiera volver y no se le ocurra delinquir para no entrar en ese infierno de nuevo.
Hace poco se publicó el menú de una cárcel catalana en navidades y es vergonzante que estos delincuentes, asesinos, traficantes, violadores, asaltadores y demás morralla de la sociedad coman mariscos, manjares y otras delicias, pagadas por aquellos contra los que atentan, mientras mucha gente pasa hambre. Y muchas veces la pasa por culpa de esta escoria social.
Es injusto, inmoral e imperdonable.
Vida, dieta y condiciones espartanas. Austeridad total. Cumpliendo con las normativas, leyes y derechos civiles y humanos, pero el trato no puede ser como el que se le da a un ciudadano de bien.
Otro tema es la excesiva cantidad de presos que hacen que las cárceles estén por encima de su capacidad.
La medida que hay que tomar es expulsar a todos los delincuentes extranjeros a sus países de origen, tomarles su ADN e implantarles un chip; de modo que si vuelven a poner un pie en territorio español su pena se multiplique por 10. En este país ya nos llega con los delincuentes nacionales, como para importarlos de otros lugares.
Hay que endurecer todas estas cosas, porque la justicia es muy lenta; los delincuentes la conocen al dedillo, y se ríen de ella, y por ende, de todos nosotros.
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tatiso

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Comentarios

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2 comentarios

  • tatiso
    24 de febrero 02:45

    No quiero combatir nada. El horror lo causan los que están dentro de la cárcel y tienen que sufrir las consecuencias de sus actos. Si no no sería un castigo. Si viven bien dentro no tendrán problemas para reincidir porque apenas tendrá consecuencias para ellos

  • gapined
    20 de enero 03:08

    que horrible idea! queres combatir delincuencia y horror con mas horror...

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