RECLUSOS TRABAJANDO AL SERVICIO DEL ESTADO

Se podría utilizar la cárcel como un verdadero centro de reinserción. Actualmente uno de cada tres presos reincide y vuelve a ser ingresado en prisión. Mi idea es que en la prisión se debería fomentar la sociabilidad de los reclusos para cuando salgan al exterior. De lo contrario, son ellos los que crean sus propias reglas y sus mafias en el interior luchando entre ellos por las drogas, sin ningún objetivo constructivo ya que permanecen laboralmente inactivos. Luego cuando salen a la calle todo lo que han aprendido son nuevas formas de delinquir.

Se podría realizar, al menos entre aquellos presidiarios que han cometido delitos menores, proyectos que les hagan comprender lo que es la cooperación, la esencia de la sociedad. Para ello, en lugar de dejarlos inactivos en la cárcel, podrían trabajar en cooperativas ofrecidas por el centro penitenciario a servicio del Estado donde se compartiesen los beneficios de los productos fabricados a partes iguales. Buena parte de los beneficios obtenidos se destinaría al Estado, que es quien tiene que mantener su estancia en la cárcel (electricidad, comida, personal carcelario, etc, así como los costes de la fábrica). Así, aprenderían a cooperar y a ayudarse los unos a los otros y estarían preparados para seguir haciéndolo cuando sean liberados. El Estado también conseguiría unos ingresos extra con el trabajo de los reclusos.
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el último xel’naga

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Comentarios

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6 comentarios

  • loren4e
    12 de enero 15:41

    Sería justo que ofreciesen a la sociedad algo a cambio de lo que han hecho, me parece estupenda la idea.

  • el último xel’naga
    31 de agosto 10:00

    No sólo se reparten los beneficios, sino que además el recluso, recibirá los beneficios acumulados cuando salga de la cárcel. Con ese dinero ahorrado y la experiencia laboral adquirida podrá comenzar una nueva vida sin riesgo de reincidir.
    Se fomentan las oportunidades.

  • cristinavega
    29 de agosto 11:32

    perdón, perdón, no había leido bien, veo que hablas de compartir los beneficios, mi comentario en esta parte no es pertinente.

    Por otra parte, todos los reclusos (independientemente de su delito) deben tener la oportunidad de reinserción.

    No comparto la idea de que hay que evitar competir con el mercado laboral (comentario de pakyjuancar) pues al final lo quebuscamos es una mejor sociedad conmejores ciudadanos ¿no?

  • cristinavega
    29 de agosto 11:26

    Que yo seepa, las cárceles tiene talleres ocupacionales y aprenden oficios, que los aprovechen o no es otro asunto. No creo que sea buena idea que los ingresos no sean para ellos, pues es un problema de motivación, me parece que hacerlos trabajar para el Estado (aunque comparto la opinión de generar esos ingresos) les generaría más un sentimeinto de resentimiento, así que como en la cárcel lo que se busca es la reinserción (no el castigo) me parece más pragmático motivarlos viendo que pueden generar ingresos (quizá podrían ir a mitad y mitad entre el recluso y el Estado)

  • el último xel’naga
    22 de agosto 11:29

    A ver... no estoy diciendo que los reclusos tengan que competir con el resto de ciudadanos por el mercado laboral. Los reclusos sólo pueden ir de la cárcel a la cooperativa/fábrica y de ahí de nuevo a la cárcel. No hay entrevistas de trabajo, ni periodo de prueba, ni nada por el estilo. Porque no es un contrato de trabajo para un ciudadano, sino para un convicto. La empresa la monta el propio Estado en colaboración con la empresa inversora en el interior de la cárcel o alrededores y los trabajdores deben ser exclusivamente reclusos a los que, por sus delitos menores, se les da la oportunidad de trabajar, ganando un poquito de dinero. El poco dinero que obtengan se calcularía teniendo en cuenta que en la cárcel no pueden gastarlo a no ser que sea de forma clandestina, seguramente en drogas. Por ello, lo mejor es que la empresa o el Estado se lo ingrese directamente en una cuenta bancaria propiedad del recluso, para ahorrarlo y empezar una nueva vida cuando salga de la cárcel, evitando que vuelva a reincidir, sobre todo en el crimen de subsistencia.
    No son necesarios grandes espacios para todas las formas de producción en masa. Por ejemplo, se podría dedicar alguna planta de alguno de los pabellones para máquinas de coser que completon uno de los eslabones de la producción textil. Los beneficios se repartirían entre el Estado, la empresa y los reclusos. Los reclusos ganarían dinero en función de la faena que produzcan. Así, comprenderán que si se esfuerzan en la sociedad, conseguirán más. A la vez, se preocuparan de ayudar al compañero de trabajo, puesto que si uno tiene un problema que puede resolver antes con la colaboración de otro compañero, y ambos sueldos dependen de la producción de todos, entonces se ayudarán mútuamente. Una lección que deberán aplicar en la vida exterior a la cárcel.
    No se trata entonces de quitar puestos de trabajo a nadie, sino de crearlos. Pues ellos, nunca se alejarían demasiado de la cárcel.

  • pakyjuancar
    21 de agosto 22:43

    la idea tiene su lado bueno y su lado malo, estando como estamos a nivel economico solo falta que los reclusos trabajen (aunque sea picando) y quiten mas puestos de trabajo del mercado laboral ya de por si escaso, si son reclusos no deberian ver la luz del dia tambien dependiendo del grado del delito claro esta.

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